viernes, 16 de agosto de 2019

¡Un año desde aquel día!

Hoy se cumple un año de un hito importante en mi vida, así que ¡estoy de celebración! Hace un año presentaba mi candidatura a la academia de Innovadores de Google en España, y desde ese momento, mi vida, en lo que profesionalmente se refiere, dió un cambio radical.

El día anterior había comprendido que según las bases, podía presentarme (hasta entonces pensaba que era requisito ser Google Certified Trainer) así que con sólo dos días de margen que me quedaban hasta la fecha límite, con cámara en mano y con la ayuda de un amigo que había venido a almorzar a casa ese día, grabé el vídeo que terminé editando esa misma noche. La parte escrita, sin darle mucho pensamiento, la redacté en diez minutos antes de adjuntar el enlace del vídeo y pulsar el botón enviar...


Evidentemente todo fue tan rápido, que la calidad dejaba mucho que desear... Así que a los pocos días llegó el email de Google rechazando la propuesta, pero también muchos mensajes en Twitter animándome a seguir adelante, entre ellos, el de quién después sería mi coach en la academia de México, Jennifer Scott, que me decía algo así como "vente para México". Jen, te puedo asegurar que ni le eché cuentas a tu tuit un primer momento, me parecía algo completamente fuera de mis posibilidades.

Pero la mecha ya había prendido, estaba abierto el plazo de presentación a la academia de Dinamarca, en inglés, me acordé de Jennifer y le escribí un email preguntándole cómo le fue a ella siendo hablante no-nativa de una academia en otro idioma. De nuevo Jennifer me animaba, y así hice. Grabé el video, ahora sí, mucho más meditado y con un cambio de tema, y se lo envié a otro amigo, que después tendría mucho que ver en el proyecto, Pablo Márquez, quien me había hablado de que antes de estudiar ingeniería informática había estudiado cine y medios audiovisuales... "¡Vaya mierda! ¡Ese que habla no eres tú! ¿Por qué no miras a la cámara?" Claro... Me había escrito todo el guion en una aplicación de tele-prompter y aquello era todo menos natural.

Así que... Toma dos, toma tres, toma cuatro... Y otras cuantas más, hasta que el vídeo estuvo acabado y el proyecto redactado en condiciones... Pero nada, tampoco hubo suerte, y el email de Google volvió a llegar... "Sentimos comunicarle que lamentablemente..." Recuerdo que ese día hablé con mi mujer por teléfono y le dije que me presentaría a la academia de México.

Y de nuevo Jennifer entró en juego, porque volví a contactar con ella para pedirle consejos, y creo que el que me dió fue clave... "No des la solución al problema, céntrate en él" y así hice. De nuevo con la aprobación de mi "asesor de imagen", Pablo, grabé el vídeo, presenté la solicitud y esta vez sí... El 30 de octubre llegaba el email de aceptación, de madrugada.... ¡Noche sin dormir!

Y ya después vino todo lo demás, que he ido contando en mi blog y redes sociales durante este año tan lleno de experiencias.

Hace un año, entendí que mi misión como educador no podía quedarse en las paredes de mi colegio, quizás me di cuenta de ello un poco tarde. De hecho, siempre hice todo de puertas para adentro, aunque desde siempre me he considerado un innovador. Siempre había pensado que un cambio metodológico era necesario en nuestro sistema educativo, para que, cribando aquello que funcionaba, se adaptara a la sociedad actual. Nuestra sociedad ha cambiado radicalmente en los últimos 20 años con la tercera revolución industrial, la de internet, y mucho más que va a cambiar en los próximos años, con la cuarta revolución, la del internet de las pequeñas cosas, la de la inteligencia artificial, el machine learning y el big data. Ya nada puede ser lo que era. Considero que el cambio no sólo es deseable, sino necesario. Y en eso estamos.

Agradecer desde aquí a todos los que me habéis apoyado desde el primer momento, a los que he nombrado y a tantos otros que habéis estado conmigo, a mi familia sobre todo, compañeros, equipo directivo, compañeros del nodo-tic Vedruna, a mis compañeros de México y a tantos otros docentes que he conocido durante este apasionante año. Gracias también a los que habéis confiado en mí para próximos proyectos. Empieza ahora un nuevo lleno de oportunidades y de ilusionantes retos. Muy agradecido de la confianza que habéis depositado en mí.