miércoles, 19 de junio de 2019

20 Time Projects

Durante el último trimestre hemos implementado en mi centro, concretamente en 1º y en 4º de ESO, los llamados 20Time Projects, o 20%Time projects, imitando a la política de Google de permitir que el 20% del tiempo de sus empleados sean destinados a proyectos de tipo personal. Una vez terminados, puedo estar orgullosos de mis alumnos y alumnas, pues no he visto clases más motivadas en los 20 años que llevo trabajando.

La idea se gestó en el departamento de inglés como forma de dar cabida a la evaluación por criterios, de algunos en concreto que aunque se habían trabajado durante todo el año, faltaban por recoger de forma más metódica a través de rúbricas de evaluación. De aquí surgió un proyecto, que sin duda repetiremos y mejoraremos en próximos años, introduciendo mucho más de Design Thinking, aunque sea dicho de paso, algunos elementos de esta metodología de trabajo sí hemos desarrollado.

Empezamos por explicarles en qué consiste el 20Time de Google. Mis alumnos en concreto, que vivieron muy de cerca mi nominación como Google Certified Innovator, siguieron de primera mano cómo fue mi paso por las oficinas de Google en México, ya que les puse videos, fotos (incluso de esas que me dijeron que no podía publicar...jeje) e incluso ya en su momento les expliqué en qué consistía mi proyecto y cómo surgió de una idea loca, de las que voy a hablar más adelante, así que para ellos todo fue motivador desde el primer momento.

Tras conocer la técnica, empezamos a generar ideas locas, ideas absurdas, ideas transformadoras. Podían hablar de lo que quisieran, ese era el enganche y lo que verdaderamente les motivaba a dar de sí lo mejor. Esta parte la hicimos primero en pequeños grupos de cuatro. Les pedí que buscaran dentro de sí qué era aquello que más les gustaba, cual era su pasión, y qué problema les gustaría solucionar o incluso a qué reto les gustaría enfrentarse. Al tener en cuenta que todos tenemos limitaciones y que la escuela ha de ser inclusiva, tuve que ser permisivo en algunos temas que se salían de este cliché revolucionario-transformador... ¿pero qué mas da? Iban a trabajar en aquello que les apasiona, y el éxito estaba garantizado.

Tras esta primera fase de lluvia de ideas, pasamos a la puesta en común en gran grupo. Les pedí que mediante la aplicación Answer Garden escribieran sus ideas y habláramos de cada una de ellas, aportando sugerencias, comentando, etc. Al final de la sesión todos tenían su idea enriquecida con las aportaciones de los demás compañeros.

Y así empezamos a trabajar en las siguientes sesiones (una por semana, durante tres meses, el 20% del total del tiempo dedicado al área de inglés en secundaria). El producto final podía ser libre, pero debía sorprender, como siempre le digo a mis alumnos, se tenía que dar el efecto Wow! de la audiencia, es decir, sorprenderles con algo, ¡y vaya si lo consiguieron! También trabajamos el tema de la expresión corporal, el lenguaje verbal (tono, cadencia, ritmo, etc...) al más puro estilo Ted Talks, de hecho llegamos a ponerles una de ellas para que vieran qué esperábamos de ellos.

En tres ocasiones paramos la rutina de trabajo individual (sea dicho de paso, para este proyecto no se utiliza un enfoque de aprendizaje cooperativo) para utilizar los grupos base como escenario donde reportar al resto del grupo qué se está haciendo y de esta forma conseguir feedback de primera mano lo que sería una potencial audiencia. Ni que decir tiene que los profesores (trabajamos con desdobles) se iban pasando por las mesas para conocer de primera mano el proyecto y poder aportar su granito de arena.

Y por fín llegó la semana de las presentaciones, sin prisas.... última semana de clases, broche de oro de un curso apasionante. Sinceramente, me sorprendieron más que nunca, más que los veinte cursos que llevo trabajados. Presentaciones tipo Keynote de Apple (que no se enteren los de Google...), exhibiciones en directo de música electrónica, con sus debidas explicaciones, maquetas y prototipos, y hasta un monólogo tipo Club de la Comedia que no sólo llegó a divertirnos sino que se nos saltaron las lágrimas de la risa tanto tanto a los niños, como a mi mismo...


¿Criterios de evaluación? Y no solo eso... habilidad de hablar en público, competencia digital, emprendimiento, creatividad, pensamiento crítico y divergente, procesos cognitivos de orden superior (crear, evaluar, analizar) de la pirámide de Bloom... ¿qué más puedo decir? Debemos ser conscientes del poder de las ideas, y cómo debemos buscar espacios y momentos para que nuestros alumnos la desarrollen.

Dentro de unos años, mis alumnos estarán incorporándose al mercado laboral. Seguramente al alumno que me habló de las curiosidades de los conejos, o la chica que me prototipó una aplicación para ir al aseo en el cine mientras está viendo una película para así no perderse nada, se les haya olvidado la idea, o pueden que la consideren ridícula... pero de lo que estoy seguro es que esta educación, esta nueva educación, les habrá hecho más creativos, más autónomos, más competentes y dueños de un mundo que ellos mismos estarán construyendo.

Enlace a: SECUENCIACIÓN DIDÁCTICA - RÚBRICA (ESCALA DE VALORES) y EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD